Un paciente con cáncer de páncreas avanzado vivió 18 meses sin que su enfermedad progresara gracias a un fármaco experimental. Ese dato, presentado en la conferencia anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en 2025, provocó una ovación de pie entre los médicos asistentes. ¿Por qué este resultado es tan relevante ahora? Porque el cáncer de páncreas sigue siendo uno de los más letales, con una supervivencia a cinco años inferior al 10% y una mediana de supervivencia global de menos de un año para la enfermedad metastásica.
La ciencia detrás del avance

El fármaco, daraxonrasib (anteriormente conocido como RMC-4630), es un inhibidor potente y selectivo de KRAS G12C, una mutación específica en el gen KRAS. KRAS es una proteína mutada que impulsa el crecimiento tumoral en varios cánceres, incluyendo el de páncreas, pulmón y colorrectal. Durante décadas, se consideró "no farmacológica" debido a su superficie lisa y la falta de bolsas profundas para unirse. Sin embargo, los avances en química medicinal permitieron diseñar moléculas que se unen covalentemente a la cisteína mutada, bloqueando la señalización oncogénica.
En el ensayo clínico de fase 1/2, el paciente —un hombre de 68 años con cáncer de páncreas metastásico que había progresado después de quimioterapia de primera línea— recibió daraxonrasib en combinación con un inhibidor de SHP2 (otra proteína involucrada en la señalización de KRAS). Su tumor se redujo un 30% según los criterios RECIST y se mantuvo estable durante 18 meses completos. La mediana de supervivencia libre de progresión para el cáncer de páncreas metastásico suele ser de solo 3 a 6 meses con quimioterapia estándar. Este caso representa un salto cualitativo, especialmente considerando que el paciente había agotado las opciones convencionales.
“"Un paciente con cáncer de páncreas avanzado que no progresó durante 18 meses es algo que no veíamos antes. Esto valida la estrategia de inhibir KRAS en este tumor tan resistente." — Dr. Manuel Hidalgo, oncólogo especializado en cáncer de páncreas.”
Hallazgos clave del caso
- Respuesta duradera: El paciente mantuvo una respuesta parcial (reducción tumoral ≥30%) durante 18 meses, mucho más allá de lo esperado. La mayoría de las respuestas a inhibidores de KRAS en otros tumores duran entre 6 y 12 meses.
- Reducción tumoral significativa: El tamaño del tumor disminuyó un 30% tras el tratamiento combinado, con una mejoría sostenida en las imágenes de seguimiento.
- Perfil de seguridad manejable: Los efectos secundarios fueron principalmente de grado 1-2 (fatiga, náuseas, diarrea), sin toxicidades graves que obligaran a suspender el tratamiento. No se reportaron neumonitis ni hepatotoxicidad severa.
- Contexto histórico: Ningún inhibidor de KRAS había mostrado antes una actividad tan prolongada en cáncer de páncreas. Los intentos previos con sotorasib y adagrasib en este tumor mostraron tasas de respuesta bajas y duraciones cortas.
- Implicaciones para la combinación: La adición de un inhibidor de SHP2 puede haber potenciado la actividad de daraxonrasib al prevenir la reactivación de la vía de señalización, un mecanismo de resistencia conocido.
Por qué este avance importa
El cáncer de páncreas es notoriamente resistente a la quimioterapia y a la inmunoterapia. La mayoría de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando la cirugía ya no es posible. Por eso, cualquier avance en terapia dirigida es recibido con entusiasmo, pero también con escepticismo debido a fracasos previos.
Este caso sugiere que la inhibición de KRAS G12C, cuando se combina estratégicamente, podría cambiar el paradigma. Aunque solo una minoría de pacientes con cáncer de páncreas tiene esta mutación (alrededor del 1-2% en poblaciones caucásicas, pero hasta 5% en ciertos subgrupos), el éxito abre la puerta a combinaciones y a fármacos de próxima generación que ataquen otras variantes de KRAS, como G12D (presente en ~40% de los cánceres de páncreas) y G12V (~30%).
Además, este resultado refuerza la importancia de la medicina de precisión: identificar la mutación específica en el tumor de cada paciente puede permitir tratamientos personalizados con eficacia sin precedentes. La comunidad oncológica ahora espera con ansias los datos de expansión del ensayo, que incluirá a más pacientes con cáncer de páncreas G12C.
Tu protocolo: pasos prácticos basados en la evidencia
Si bien este tratamiento aún no está aprobado por la FDA ni la EMA, hay pasos que puedes seguir para mantenerte informado y optimizar tu salud, especialmente si tienes factores de riesgo:
- 1Conoce tu riesgo genético: Si tienes antecedentes familiares de cáncer de páncreas (especialmente en parientes de primer grado), consulta con un genetista sobre la posibilidad de realizar pruebas de mutaciones germinales como BRCA1/2, PALB2, y también somáticas como KRAS. La detección temprana de mutaciones puede abrir puertas a ensayos clínicos.
- 2Participa en ensayos clínicos: Plataformas como ClinicalTrials.gov listan estudios activos para daraxonrasib y otros inhibidores de KRAS. Si eres paciente con cáncer de páncreas avanzado, pregunta a tu oncólogo sobre la elegibilidad para ensayos que evalúen inhibidores de KRAS en combinación con otros agentes. La tasa de respuesta en este caso sugiere que los pacientes con mutación G12C podrían beneficiarse significativamente.
- 3Adopta hábitos preventivos: Aunque la genética juega un papel importante, los factores de riesgo modificables incluyen el tabaquismo (aumenta el riesgo 2-3 veces), la obesidad (índice de masa corporal >30), la diabetes tipo 2 de larga duración y el consumo excesivo de alcohol. Mantener un peso saludable, no fumar y limitar el alcohol reduce el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas, así como de otros tumores.
- 4Mantente informado sobre biomarcadores: Si te realizas una biopsia líquida o de tejido, asegúrate de que incluya el panel de mutaciones de KRAS. La identificación de G12C puede ser una oportunidad para acceder a terapias dirigidas en investigación.
Qué vigilar en el horizonte
Revolution Medicines planea expandir los ensayos a más pacientes y explorar combinaciones con inmunoterapia (como inhibidores de PD-1) y quimioterapia. También se esperan datos de otros inhibidores de KRAS G12C en desarrollo, como el adagrasib (Mirati Therapeutics) y el sotorasib (Amgen), que podrían mostrar actividad en cáncer de páncreas si se combinan adecuadamente.
Además, los investigadores están desarrollando inhibidores de KRAS G12D, una mutación mucho más común en este cáncer. Compuestos como MRTX1133 (Mirati) y RMC-9805 (Revolution Medicines) están en fases tempranas. Si esos fármacos logran resultados similares a los de daraxonrasib, podríamos estar ante un cambio de era en el tratamiento del cáncer de páncreas.
Otro aspecto clave es la resistencia adquirida. Los pacientes que inicialmente responden a inhibidores de KRAS a menudo desarrollan mutaciones secundarias que reactivan la vía. Las combinaciones con inhibidores de SHP2, SOS1 o MEK podrían retrasar o prevenir esa resistencia. Los próximos años serán cruciales para determinar la durabilidad de las respuestas y las estrategias óptimas de secuenciación.
En resumen
Un solo paciente no hace una revolución, pero cuando la medicina lleva décadas sin avances significativos en un cáncer tan agresivo, cada caso cuenta. Daraxonrasib ha demostrado que es posible frenar la enfermedad durante más de un año en un contexto donde la progresión es la norma. El próximo paso es confirmar estos resultados en estudios más amplios y, ojalá, ofrecer esperanza real a miles de personas que hoy enfrentan un diagnóstico devastador.
La combinación de daraxonrasib con un inhibidor de SHP2 representa una estrategia racional que podría aplicarse a otras mutaciones de KRAS. Mientras tanto, la comunidad médica observa con optimismo cauteloso, sabiendo que el camino desde un caso exitoso hasta un tratamiento estándar es largo, pero este primer paso es prometedor.


