Cada vez más personas se suman a la fiebre del running, y muchos acaban tentados por el desafío de una maratón. Pero hay una gran diferencia entre simplemente terminar los 42 kilómetros y correrlos en 2 horas y 30 minutos, como bien señala el atleta olímpico Yago Rojo. La preparación no es la misma, y las exigencias físicas cambian drásticamente según el objetivo.

La ciencia detrás del volumen de entrenamiento

Maratón: la preparación que marca la diferencia entre terminar y compe

El cuerpo humano responde al estrés del entrenamiento con adaptaciones fisiológicas: aumento del volumen sanguíneo, mejora de la capilarización muscular y mayor eficiencia mitocondrial. Sin embargo, el volumen semanal de kilómetros es un factor crítico. Yago Rojo describe una preparación típica de doce semanas que comienza con 180-185 km semanales y alcanza picos de hasta 225 km. Este año intentó llegar a 235 km, pero sufrió pubalgia y dolor en el fémur, una clara señal de que el volumen excesivo puede superar la capacidad de recuperación del cuerpo.

atleta corriendo en pista de atletismo
atleta corriendo en pista de atletismo

"No es lo mismo querer terminarlo que correrlo en 2 horas y 30 minutos" — Yago Rojo

La relación entre volumen y rendimiento no es lineal. Estudios en fisiología del ejercicio muestran que, a partir de cierto umbral, incrementar el kilometraje produce rendimientos decrecientes y eleva exponencialmente el riesgo de lesiones por sobrecarga. Por ejemplo, una revisión de 2023 en *Sports Medicine* encontró que corredores que superan los 100 km semanales tienen un 40% más de probabilidad de sufrir lesiones en la cadera o la pelvis en comparación con aquellos que corren entre 50 y 80 km. Rojo, con sus 235 km, se sitúa muy por encima de ese umbral, lo que explica sus dolencias.